El principal enemigo

Revista Partisans: Liberation des femmes



Partiendo del protagonismo intelectual del escritor y militante parisino François Maspero, durante la guerra civil de Argelia, este artículo analiza su influencia desde la fundación de una editorial y de la revista Partisans (1961/1973). Con un perfil tercermundista este semanario comenzó a gravitar en los numerosos debates políticos previos y posteriores al mayo del 68, pero también con la edición de textos teóricos de feministas norteamericanas, impulsó al Movimiento de Liberación de la Mujer (MLM) en Francia.


Por Mabel Bellucci*





Entre 1950 y 1970 se desplegó una intensa lucha anticapitalista de fuerte agitación intelectual a nivel mundial. Un caso paradigmático ha sido Francia, en donde movimientos estudiantiles e intelectuales alzaron las banderas del antiimperialismo y del anticolonialismo como estandarte político, mientras las teorías marxistas fueron puestas en discusión para dar paso a nuevos pensamientos críticos. Sin duda, este contexto histórico convocó a la apertura de un sinnúmero de editoriales y librerías que recopilaron, editaron y popularizaron aquellas flamantes concepciones. Quien ayudó a dar forma a este terreno intelectual fue el escritor, intelectual y militante François Maspero [1]. Su trabajo editorial comenzó durante el estallido de la guerra civil de Argelia (1954 a 1962) protagonizado por el grupo armado del Frente de Liberación Nacional (FLN) contra la imposición francesa que dominaba desde 1830. La guerra finalizó el 5 de julio de 1962 con el reconocimiento de la independencia argelina, provocando la expulsión de alrededor de un millón de colonos europeos originarios de Francia, Italia y España.


Si bien las polémicas en torno a las guerras coloniales fueron encabezadas en un principio por el partido comunista, pronto se impuso una perspectiva anticolonial que incluía también severos cuestionamientos al estalinismo vigente. De inmediato, saltó a la escena política una polémica alrededor del conflicto de Argelia entre dos notables íconos de la intelectualidad francesa: Jean Paul Sartre y Albert Camus. En el ensayo La descolonización intelectual Sartre y Camus ante el problema argelino de Vicente Clemente, publicado por la Universidad Complutense de Madrid en 2016, se define la posición de ambos. En relación a Camus dijo: “Rechazaba de plano los métodos violentos. Intentó poner en marcha una solución que pusiese en pie de igualdad la convivencia entre árabes y franceses mediante una tregua civil y parar la guerra entre el FLN y guerrillas con el ejército. Su objetivo era muy concreto: los beligerantes deberían de respetar a los civiles y a los prisioneros, a todo aquel que no estuviese armado”. En tanto, de Sartre expresó: “Consideraba y apoyaba a los rebeldes del FLN. Para él, tenían derecho a tomar las armas contra la metrópoli en nombre del anticolonialismo. Era uno de los intelectuales más combativos de la explotación colonial erigiéndose el portavoz europeo del tercer mundo y deviniendo en una figura reconocida.”[2]


A cambio, François Maspero representaba uno de los abanderados de los cenáculos libertarios parisinos que se movían por fuera de los partidos políticos de izquierdas. En 1955, con 23 años, abrió su librería La joie de lire, situada cerca del boulevard Saint-Michel, rue Saint-Séverin, en el Barrio Latino. Sin más, se convirtió en el lugar de encuentro de todas las corrientes de extrema izquierda anticoloniales e internacionalistas muy diversas. En efecto, la influencia de Maspero fue poderosa tanto por su librería como por su editorial, inaugurada en 1959. Publicaba temáticas básicamente relacionadas al Tercer Mundo, a América Latina y el Caribe, a la guerra de Argelia, el anticolonialismo, la lucha antiestalinista, el africanismo y la revolución cubana, entre otras tantas cuestiones. En 1961, lanzó Los condenados de la tierra, el libro de Frantz Fanon acompañado de un prefacio de Jean Paul Sartre, el cual fue censurado. Asimismo, las obras de Ernesto "Che" Guevara, de Fidel Castro y de Malcome X. Otra de sus vocaciones que se impuso fue recuperar testimonios de la tortura, las violencias y las ejecuciones capitales, de las cuales echó mano el ejército francés sobre el pueblo argelino. Estos acontecimientos crueles y deplorables eran silenciados por las instancias oficiales, gubernamentales y militares, por lo tanto, los alegatos rescatados fueron prohibidos. De ahí, que Maspero tuvo que enfrentarse a los tribunales y, al mismo tiempo, atravesar varios atentados de bombas. De todos modos, siguió en el ruedo intelectual y en 1961 editó la revista Partisans (Partisanos) hasta 1973. Con un perfil tercermundista este semanario comenzó a gravitar en los numerosos debates políticos previos y posteriores al mayo del 68. A la vez, implicó todo un esfuerzo por ampliar la información y polémica en el seno de los movimientos de izquierdas de Francia sobre lo que acontecía en el mundo para repensar la propia realidad local [3].


La librería La Joie de Lire (La alegría de leer), en la calle Saint-Séverin, Paris.

Liberation des femmes: annee zero


En julio de 1970 la revista Partisans dedicó un número especial, 54 y 55, llamado Liberation des femmes: annee zero, con el objeto de difundir en Francia los debates teóricos de las principales feministas estadounidenses. El Movimiento de Liberación de la Mujer (MLM), como fue denominado en sus orígenes, se nutrió de las experiencias y trayectorias de aquellas militantes que rompieron en masa con la Nueva Izquierda y con los movimientos radicales. De esta forma, constituyeron grupos autogestivos para explorar acciones de luchas encaminadas a denunciar su propia opresión. En 1969, el Manifiesto del Grupo Pro Liberación Femenina de New York hacía explícito tal malestar: “Nosotras deseamos informar a los hombres del movimiento de la Nueva Izquierda que estamos cansadas de participar en las revoluciones de otros y que ahora trabajaremos para nosotras” [4].


El prólogo de Liberation des femmes: annee zero anticipaba que el MLM no se circunscribía solo a los Estados Unidos, sino que estaba aconteciendo, de manera simultánea, por toda Europa Occidental: Inglaterra, Holanda, Suecia, Dinamarca, Alemania, Francia e Italia [5]. Por otra parte, la historiadora Mary Nash en su libro Mujeres en el Mundo. Historia, retos y movimientos hizo saber que Partisans “simbolizó una de las primeras declaraciones del MLM francés que postulaba una radical denuncia del sistema patriarcal.” [6] Mientras que la especialista en literatura comparada en La Sorbonne, Aurore Turbiau, en su ensayo "Liberación de la mujer: año cero. Legitimidad fundacional del discurso político y literario de las mujeres" consideró que fue el número de Partisans que, históricamente, inició el Movimiento de Liberación de la Mujer (MLM) en Francia. Sin embargo, no se podría omitir que Liberation des femmes: annee zero siguió de cerca al primer texto feminista aparecido en París, en mayo de 1970, llamado “Lucha por la Liberación de la Mujer. Más allá del dispositivo de liberación, descubren la lucha de clases”. Monique Wittig, Gille Wittig, Margaret Stephenson y Marcia Rothenburg eran sus autoras y se publicó en la revista L'Idiot international, [7] Tal documento comenzaba retomado el viejo hilo de la lucha de clases y lo entramaba con todas las formas de opresión y misoginia: “La esclavitud tiene una voz ronca, no habla en voz alta" (Shakespeare). Falso. Los esclavos hoy gritan su vergüenza y su humillación. Es el momento de la historia en que se pusieron de pie, cuando levantaron los puños, donde se declararon en voz alta dispuestos a morir en lugar de vivir en cautiverio. Las mujeres somos verdaderamente las sirvientas de la historia”.


Primera publicación de Pan y Rosas, de Kathy McAfee y Myrna Wood. Revista Leviathan, vol. 1, no. 3, Junio de 1969.

Una de las organizadoras de Liberation des femmes: annee zero fue la escritora, editora y dramaturga, Émile Copferman. En tanto, su compilación estuvo a cargo de Christine Delphy, la socióloga que se encuadra dentro de la corriente de pensamiento del feminismo materialista, quien abordó y analizó el modo en que la explotación patriarcal conformaba la base para la opresión de las mujeres [8]. Al mismo tiempo, en Liberation des femmes: annee zero colaboraron escritoras consagradas y otras no tanto. Fueron doce ensayos, unos inéditos y otros ya conocidos. Algunos textos tenían forma de folletos o eran muy breves. En general, colocaban el acento en cada uno de los campos más significativos de las luchas feministas del Norte en cuanto a la opresión y subalternidad: patriarcado, familia, sexualidad, política, economía, maternidad obligatoria, trabajo doméstico, aborto voluntario, anticoncepción libre y gratuita, si bien no aparecían planteos en torno a la heterosexualidad como un régimen de supremacía hegemónica. Este número especial abría con el artículo Pan y Rosas, escrito por las marxistas Kathy McAfee y Myrna Wood y publicado por la revista de la nueva izquierda Leviathan [9]. Luego, estaba Margaret Benston con su ensayo “Para una economía política de la liberación femenina”. Benston era una reconocida militante y teórica feminista y marxista canadiense. Fue la primera en afirmar que las mujeres formaban un ejército de reserva de mano de obra y que eran las responsables de la reproducción de la fuerza de trabajo. Por lo tanto, ella introducía esta problemática como trabajo no asalariado. Después, Roxanne Dunbar, indígena, historiadora, activista feminista y marxista estadounidense, con su artículo “La casta y la clase: Una clave para comprender la opresión de las mujeres”. Le siguió, Anne Koedt, danesa, escritora, miembra del grupo New York Radical Women (NYRW) y fundadora junto con Shulamith Firestone del New York Radical Feminists, con su ensayo más difundido “El mito del orgasmo vaginal” en el cual planteaba un tema novedoso para el momento. Continuaba, Navoni Weisstein con “Kinder, Küche, Kirche como ley científica: la psicología construyó la mujer”. Proseguía, Christiane Rochefort, escritora, periodista, artista plástica, activista feminista y marxista, con su trabajo “El Mito de la Frigidez Femenina”. Acto seguido, Christine Dupont (el seudónimo de Christine Delphy) con “El principal enemigo”. De próximo, Anne y Jacqueline, con “De un grupo a otro”. Siguiente, Anne Z, con “La revolución en la revolución en Cuba” [10]. También se dio a conocer un manifiesto “Proponemos”, escrito por Un grupo de militantes. Ellas acordaban un programa de lucha con estrategias a seguir por medio de un comité de coordinación donde cada grupo estuviese representado. Por último, Isabel Larguía participó con el consagrado ensayo “Contra el trabajo invisible”. Si bien aparecía firmando por ella, en realidad, lxs autorxs originarixs habían sido Isabel y John Dumoulin. Es posible que, al haber sido un número especializado sobre la mujer y escrito por feministas, la pareja haya optado presentarlo bajo la autoría de Larguía. El epígrafe de su introducción era un extracto del documento “Resolución sobre la mujer” elaborado por el Consejo Nacional de Estudiantes para una Sociedad Democrática del 31 de diciembre de 1968.


Al poco tiempo, en junio de 1972, La liberación de la mujer: año cero se tradujo del francés al castellano. La responsable fue la escritora, periodista, editora y traductora Susana Lugones que, a los cincuenta y dos años de edad, fue secuestrada y desaparecida por la dictadura cívico militar de 1976. Lo editó la histórica Granica, en su colección Libertad y Cambio, dirigido por Eduardo Goligorsky. Cinco años más tarde, Granica publicó esta misma edición en Barcelona anexando un conjunto de artículos de feministas españolas, tal como Lidia Falcón, Ana Balletbò, María Aurelia Capmany. Mientras, en paralelo, el Instituto Nacional de las Mujeres de México reprodujo la composición catalana.


"La liberación de la mujer: año cero", Granica. Buenos Aires, 1972.


En suma, tanto el texto publicado en París como los que luego aparecieron en castellano en Buenos Aires, Barcelona y México reunían una serie de investigaciones y reflexiones desde el punto de vista histórico en torno a las luchas emancipatorias feministas, los orígenes de las discriminaciones abordadas desde diferentes aspectos y bajo una variedad disciplinaria. De esta manera, Liberation des femmes: annee zero, en sus diferentes versiones, significó un antes y un después en torno al trazado histórico de las luchas feministas de los años sesenta que aún tienen presente y tienen memoria.




*Activista feminista queer




Notas al pie

[1]https://elpais.com/cultura/2015/04/28/actualidad/1430254722_303183.html

[2]https://publicaciones.unirioja.es/catalogo/online/Historia_nuestro_tiempo_5/pdf/112_LopezClemente.pdf

[3] http://viewpointmag.com/2015/05/27/remembering-francois-maspero-1932-2015/

[4] Randall, Mary, Las Mujeres, México, Siglo XXI, 1970, p.67.

[5] Datos extraídos del libro Desde la Cuba revolucionaria. Feminismo y marxismo en la obra de Isabel Larguía y John Dumoulin, de Mabel Bellucci y Emmanuel Theumer, editado por Clacso, en su versión ampliada 2019. Ver: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/gt/20191011020931/Desde_la_Cuba_revolucionaria.pdf

[6] Nash, Mary, Mujeres en el Mundo. Historia, retos y movimientos, Madrid, Alianza, 2004, p.189

[7] https://incendo.noblogs.org/post/2013/02/24/combat-pour-la-liberation-de-la-femme-1970/

[8] En 1999, Delphy fue la coordinadora general del Coloquio Internacional en conmemoración de los Cincuenta años de El segundo sexo, organizado por la Unesco y el Ministerio de la Cultura francés.

[9] El lema "pan y rosas" se asoció a la famosa huelga, en 1912, de las obreras textiles de la ciudad de Lawrence (Massachusetts, Estados Unidos) https://www.anred.org/2021/01/16/la-huelga-de-pan-y-rosas/ [10] Anne Zelensky, alias Anne Z. lanzó el grupo Feminismo, Marxismo, Acción (FMA), integrado por profesoras de escuelas secundarias e investigadoras universitarias. Luego, junto a grupos estudiantiles ocuparon la Sorbona. Para Michelle Zancarini-Fournel, especialista en historia francesa contemporánea, el grupo FMA "constituyó la base genealógica del MLF”. Además, Anne Zelensky firmó el histórico documento el “Manifiesto de las 343 Salopes”, publicado en la revista Le Nouvel Observateur, el 5 de abril de 1971.




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Cómo citar este trabajo

Bellucci, Mabel; "El principal enemigo. Revista Partisans: Liberation des femmes"

Moléculas Malucas, febrero de 2021.

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