Una lucha gay lésbica global

La larga saga de la personería jurídica de la CHA


En este artículo escrito por Marcelo Ernesto Ferreyra y Marcelo Reiseman se brindan los pormenores del extenso camino que debió atravesar la Comunidad Homosexual Argentina para hacer realidad su ansiado objetivo militante de obtener el reconocimiento del Estado. A lo largo del texto, los autores describen las distintas estrategias de presión que ejercieron activistas y organizaciones de gays y lesbianas en diferentes espacios locales e internacionales. A la vez, ofrecen detalles del histórico giro final que marcó a esta larga saga durante la visita del entonces presidente Carlos Saúl Menem a Estados Unidos. Moléculas Malucas ofrece junto a este trabajo materiales de archivo exclusivos y enlaces a artículos de prensa de la época que documentaron esta epopeya del activismo homosexual.


Rafael Freda en Estocolmo, Suecia, durante la XII Conferencia de la International Lesbian and Gay Association (ILGA). Julio de 1990. Fuente: Archivo de la CHA. Gentileza de Marcelo Reiseman.

Por Marcelo Ernesto Ferreyra y Marcelo Reiseman


En Argentina, luego del restablecimiento del sistema democrático, algunas de las organizaciones representantes de las minorías sexuales de la época incorporaron en sus agendas distintas estrategias para lograr el reconocimiento del Estado a la Personería Jurídica [1]. La primera organización en obtenerla, y en allanarles el camino a las que siguieron, fue la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), surgida en abril de 1984. Sin embargo, en octubre de 1983, podemos ubicar un antecedente cuando militantes del Movimiento Guey para la Liberación (MGL) enunciaron ante los medios que entre sus objetivos estaba el de lograr la personería jurídica para su organización [2].


Es posible pensar entonces que el lunes 16 de abril de 1984, durante la histórica asamblea convocada en el boliche Contramano, cuando se aprobó el nombre de la CHA y se empezó a conformar la agrupación, activistas del ya disuelto Frente de Liberación Homosexual y del MGL presentes allí, propusieron incluir en la lista de objetivos el reclamo por el otorgamiento de la personería jurídica [3]. Sea como sea, el hecho concreto es que el perfil de la organización se fue definiendo en las reuniones sucesivas apuntando siempre hacia una misma estructura formal: una federación de organizaciones con una estructura legal que tuviera como objetivo obtener la personería jurídica.


Pasada una semana de la fundación de la CHA, en una nueva reunión a la que asistieron los grupos Pluralista, Venezuela, Grupo de Acción Gay - GAG, y resabios del viejo grupo San Telmo, se estableció un Consejo de Representantes con delegados de cada grupo [4]. Este fue un armado tentativo debido a que en ese momento no estaba todavía claro cuántos grupúsculos continuaban funcionando [5], cuales se estaban empezando a organizar, y qué cantidad de representantes tendría el Consejo definitivo[6]. La Asamblea de aquella reunión, en la que se incorporó Carlos Jáuregui a la agrupación, aprobó la propuesta y también convocó a la formación de nuevos grupos. Una semana más tarde dos nuevos grupos se sumaron para la formación de la mesa de representantes. Estos fueron el grupo Contacto y el grupo Dignidad, que junto a los ya mencionados propusieron la creación de una asociación civil. Así fue como el 21 de mayo de 1984, cuando finalmente se aprobó la constitución de la CHA en asociación civil, hubo acuerdo en que su mejor política sería luchar en carácter prioritario por la legalización del movimiento.


Primer comunicado oficial de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) en el que se anuncian el nombre y la constitución de la organización. Militantes del viejo Frente de Liberación Homosexual participaron de la redacción de este documento. 16 de abril de 1984. Fuente: Archivos Desviados.

La escritora y activista lesbiana Felicitas Jaime, integrante del viejo MGL, colaboraba en ese momento en la revista Diferentes, la primera publicación del “destape” argentino dedicada y orientada enteramente a la comunidad gay. Para la edición de febrero de 1985, bajo el seudónimo de María No, Felicitas le realizó una entrevista al entonces presidente de la CHA Alejandro Zalazar, que allí recordaba […] cuando se habló por primera vez de solicitar la personería jurídica parecía un paso muy a futuro. Hasta ese momento éramos un grupo como lo había sido la Coordinadora [Coordinadora de Grupos Gays]. Era fundamental legalizarnos y la Asociación Civil era lo que más se adaptaba a nuestras características, el segundo paso era pedir la personería jurídica [7].


La constitución de una asociación civil demandaba la elección de una comisión directiva. La CHA, entonces, se conformó de la siguiente manera: Presidente: Carlos L. Jáuregui, Vice-Presidente: Alejandro Zalazar, Secretario: Alejandro Jockl (que había sido una figura clave del Grupo Eros del FLH). Luego, se eligieron siete vocales representantes de cada uno de los grupos integrantes de la CHA. Esos grupos eran el Oscar Wilde, G.A.G, Pluralista, Venezuela, Dignidad, Contacto y Nosotros. De esta forma la CHA se convirtió en el primer antecedente de legalización de una organización homosexual en Argentina y, probablemente, el segundo en América del Sur luego del Grupo Gay de Bahía, de Brasil [8].


Si bien con esta estructura la CHA pretendió respetar la tradición federada del Frente de Liberación Homosexual (FLH) y de la Coordinadora de Grupos Gays, estableció en su discurso una diferencia fundamental emanada de este reconocimiento legal [9]. Como presidente, Carlos Jáuregui afirmaba, […] es indudable que la CHA, si bien es una continuadora “histórica” del FLH y de la Coordinadora, ha alcanzado connotaciones distintas. Creo que es la primera ORGANIZACIÓN, en el mejor sentido de la palabra, ya que ha logrado combinar los elementos esenciales, fondo y forma, para llevar adelante una lucha efectiva y concreta. El simple hecho de estar reconocida como organización, tanto ante las autoridades como entre las organizaciones de derechos humanos, nos permite hacer un balance positivo [10].


Si bien, como ya mencionamos, la estrategia se había definido desde antes de su fundación, la CHA demoró cinco años en iniciar los trámites para solicitar la personería jurídica. Una de las razones de esta demora radicaba en el temor que varios de sus integrantes tenían de quedar expuestos públicamente como homosexuales [11]. Los riesgos de un despido laboral o de rechazos en sus propios senos familiares eran elevados y hacían que fueran escasas las personas dispuestas a afrontarlos [12].


Aquel miedo a exponerse no era infundado. Para citar solo un ejemplo, durante el largo proceso que demoró la solicitud de la personería, el semanario Carapintada [13] en un artículo titulado Comunidad Homosexual: Apelan a la más alta instancia para su legalización”, expuso intencionalmente la lista completa de las 35 personas que firmaron la solicitud junto a sus respectivos números de documento y detalles de sus domicilios. Entre los activistas que allí se mencionaban estaban Alejandro Zalazar, Teresa De Rito, Rafael Freda, César Cigliutti, Marcelo Ernesto Ferreyra y Enrique Rojas [14].


A pesar de estos obstáculos, en mayo de 1989, el pedido de personería jurídica redactado por el Dr. Roberto Rangoni fue presentado por la CHA ante la Inspección de Justicia [15]. Esta presentación fue avalada por organismos defensores de los derechos humanos entre los que se encontraba la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH). En un primer dictamen, el Departamento de Asociaciones Civiles de la Inspección General de Justicia [16] dio una opinión favorable, aunque como veremos más adelante, recomendaba un cambio en su denominación y que se aclararan los términos de uno de sus principios [17].

Paris, junio de 1990. Día de la solidaridad gay con Argentina por la personeria jurídica de la CHA. Fuente: Archivo de la CHA. Gentileza de Marcelo Reiseman.

Para solicitar ayuda de organizaciones del exterior, la CHA decidió elaborar un video en inglés. Con esa herramienta lograron generar un impacto en varios espacios internacionales, principalmente en Europa y Estados Unidos. Ese año, la International Lesbian and Gay Association (ILGA) celebró su conferencia en Estocolmo. De este evento participó Rafael Freda, que acompañado por la presidenta de la ILGA se reunió con el embajador argentino en Suecia. Antes de su viaje, Freda había intentado reunirse en Paris con Juan Archibaldo Lanús, embajador argentino en Francia, pero se lo impidieron los cordones policiales que rodeaban la embajada debido a la manifestación que se estaba realizando en reclamo por la personería jurídica. Freda finalmente pudo dialogar telefónicamente con Lanús y acto seguido le envió una carta en la que una vez más le solicitaba su colaboración y le brindaba detalles de las fechas de entrega del recurso ante la Corte Suprema. Como resultado de esas estrategias, las autoridades argentinas recibieron innumerables cartas desde el exterior en reclamo por el otorgamiento del derecho solicitado por la organización.



Atravesar fronteras. La cruzada de la CHA llega a Estados Unidos


El 5 de febrero de 1991, el sanjuanino Alfredo González y el catamarqueño Sam Larson, ambos integrantes del Latino Caucus de ACT UP NY, organizaron una manifestación frente al consulado argentino en Nueva York. González vivía en Harlem y como activista hacía voluntariado en VIH dentro de organizaciones negras y latinas. Durante la concentración, la cadena de noticias CNN levantó las declaraciones de Alfredo González y las contrastó con las del cónsul argentino Carlos Keller Sarmiento. La noche anterior, el frente del consulado había sido cubierto por grafitis donde se exigía la personería jurídica para la CHA junto a la consigna “si Evita viviera sería tortillera” y otras tantas más. L*s manifestantes se ocuparon también de pegar en las puertas y ventanas del edificio decenas de adhesivos con la leyenda Silence=Death [Silencio=Muerte] y un triángulo rosa, un símbolo creado por el colectivo activista Gran Fury en 1986 que se transformaría con el correr de los años en el ícono político más destacado de la lucha contra el sida. Pasados unos pocos días, el consulado presentó una demanda por 50.000 dólares por los costos de restauración de su fachada.


González recuerda: para poder afrontar esos gastos, el Latino Caucus tenía que ir a pedírselos a la Asamblea General de los lunes. En esos momentos ACT UP/NY tenía mucha plata porque, entre otras fuentes, recibía donaciones de artistas con SIDA como Keith Haring. Durante el debate se cuestionó que ACT UP tuviera que pagar por las “travesuras” del Latino Caucus. Aquella postura fue duramente cuestionada por aliados blancos del Latino Caucus y finalmente la Asamblea otorgó los fondos. González continúa: no solo ACT UP NY no tenía la más puta idea de que existía la CHA y poco le importaba Argentina, tampoco estaba interesada y posiblemente consideraba absurdo hacer activismo fuera de Estados Unidos.


5 de febrero de 1991. Decenas de activistas homosexuales del Latino Caucus de ACT UP NY se manifiestan frente al consulado argentino en Nueva York en repudio a las políticas del gobierno menemista hacia homosexuales y lesbianas. Fuente: Fondo Marcelo Ernesto Ferreyra. Programa de Memorias Políticas Feministas y Sexogenéricas, CeDInCI.



En esos momentos, dentro de ACT UP NY, se entendía al Latino Caucus como un grupo del que solo podían ser parte personas ligadas a una identidad específica. No conformes con esto, ya pasada la manifestación frente al consulado, González, Larson y otros compañeros decidieron formar ACT UP Américas, un espacio donde podría ingresar cualquier persona en contraposición a lo que aceptaba el Latino Caucus.


El 26 de mayo de 1991 ACT UP Américas publicó una gran solicitada en el diario argentino La Nación bajo el titular SILENCIO=MUERTE. Allí se denunciaba la negativa de la Cámara de Apelaciones en lo Civil de otorgar la personería jurídica a la CHA. Pasados los meses, el 30 de octubre, trascendió públicamente la noticia de que la Corte Suprema de Justicia rechazaría el recurso interpuesto por la CHA [18]. Las reacciones de protesta en los medios fueron inmediatas. A los pocos días el Ministerio de Justicia ofreció a la CHA cambiar el nombre y reemplazar la palabra “Comunidad” por “Comisión”. Y fueron aun más lejos: para que no apareciera la palabra “homosexual” plantearon reemplazar Comunidad Homosexual Argentina por “Comisión Humanitaria Argentina” [19]. Además, solicitaron que se eliminara de los objetivos de la organización la disposición que hablaba de “divulgar” estudios sobre la sexualidad. Sin esperar, la CHA organizó una asamblea para evaluar la propuesta del gobierno. Aunque César Cigliutti y Marcelo Ernesto Ferreyra ya no estaban vinculados con la CHA todavía eran miembros firmantes de la solicitud de personería jurídica, y por esa razón fueron invitados a la reunión.


César recordaba: Lo que pedían era sacar la palabra homosexual del nombre de la CHA y poner algo como sexualidad. Yo les dije que de ninguna manera, porque eso era diluir muchos años de lucha y volver a la invisibilidad… ¿Cómo te va a quitar eso? Además, yo te puedo asegurar que Menem te va a decir que sí, les decía yo conociendo a los políticos. Él estaba tratando de sacar el menor costo político [20]. A pesar de no estar de acuerdo con la propuesta, César y Marcelo decidieron no retirar sus firmas para no obstaculizar el proceso. Por su parte, Rafael Freda, en ese momento presidente de la CHA, compartía esa opinión y expresó al gobierno su postura de no realizarle ningún cambio al texto original de la solicitud de la personería [21]. Esto puso la oferta gubernamental en suspenso.


Solicitada de media página publicada por ACT UP Américas en el diario argentino "La Nación" el 26 de mayo de 1991. Fuente: Fondo Marcelo Ernesto Ferreyra. Programa de Memorias Políticas Feministas y Sexogenéricas, CeDInCI.


En su libro “Hacer la corte”, Horacio Verbitsky contaba con detalles la conversación que mantuvieron Rafael Freda y el Procurador General de la Nación Oscar Fappiano:


…Este es un gobierno democrático que desea terminar con un tema amigablemente. Lo pasado sólo fue una decisión inconsulta de la Inspección General de Justicia.


-Mejor así. Sólo solicitamos la personería jurídica, como cualquier otra asociación -explicó Freda.


-¿Qué pueden ofrecer para negociar? -preguntó Fapi, como lo llamaban en el gobierno.


La comunidad se proponía dictar cursos en los que se discutiera temática de la homosexualidad. Freda sugirió que versaran sobre la sexualidad a secas. Fapi estuvo de acuerdo, y el Poder Ejecutivo inició su labor de persuasión sobre la Corte Suprema. El canciller Guido Di Tella llamó por teléfono a Barra:

-El tema es muy serio. Podría haber una manifestación de protesta frente al hotel del presidente en Nueva York.


-Efectivamente, es un tema muy serio, y estamos elaborando nuestra decisión -contestó Barra con dignidad magisterial…” [22].



La gira de Menem por Estados Unidos


El activista argentino Enrique Asís, que residía en San Francisco, había sido uno de los cuatro fundadores de la International Gay and Lesbian Human Rights Commission [23], organización que se contactaba con grupos LGBT de distintas partes del mundo para ayudarles en su trabajo. Esto le brindaba a Asis el acceso directo y gratuito a un teléfono para realizar llamadas internacionales. De esta manera, Asis estableció contacto con la CHA y pudo conversar con Alejandro Zalazar y Mónica Santino, quienes le brindaron detalles y le hicieron saber que desde la organización estaban tratando de presionar al presidente Carlos Menem para lograr la obtención de la personería jurídica [24].


El 16 de noviembre de 1991 el presidente Menem se encontraba de gira por Washington DC. Asis, transmitió esa información a Michael Petrelis, uno de los fundadores de ACT-UP NY que se encontraba en Washington DC organizando una importante protesta de los grupos gays en contra de la brutalidad policial, justo el mismo día en que Menem visitaba la capital. Al finalizar, Petrelis, considerado uno de los activistas más radicalizados de ACT UP, se las arregló como pudo para desviar a los cerca de 200 manifestantes hacia la embajada argentina, donde en ese momento Menem participaba de una recepción en su honor. Cuando l*s activistas comenzaron a protestar enérgicamente contra las políticas antihomosexuales del gobierno argentino [25], el embajador, el cónsul y el propio Menem salieron al balcón, lo que produjo la furia de los manifestantes que reclamaban a los gritos el cese de la discriminación contra gays y lesbianas en la Argentina y el inmediato otorgamiento de la personería jurídica a la CHA.


Activistas de ACT UP Américas en la Marcha del Orgullo Gay de 1991 en Nueva York. Fuente: Archivo personal de Sam Larson.

Sin embargo, el momento culminante de la gira de Menem por los Estados Unidos se dio durante su presentación frente a estudiantes y periodistas en el auditorio de la Escuela de Asuntos Internacionales de la prestigiosa Universidad de Columbia, en Nueva York. El evento había sido planificado con tres meses de anticipación por los asesores del presidente, que esperaban que este fuera designado como profesor honoris causa y así ser reconocido en los medios académicos e intelectuales norteamericanos. Cuando Sam Larson recibió la información de que Menem hablaría en la universidad, de inmediato se lo comunicó a sus compañer*s de ACT UP Américas. Casualmente, en aquel momento Alfredo González trabajaba en Columbia y conocía bien las instalaciones, situación que ayudó a planificar mejor una acción para interpelar en público al presidente argentino. Así, el 19 de noviembre, convocaron a una manifestación en la entrada al edificio sobre la calle 118 a la que no asistió ningún miembro de ACT UP NY. Sólo lo hizo Anthony Marcus, un compañero trotskista de González en la universidad que se quedó parado solo y con quince pancartas mientras que González y otr*s tres integrantes subieron sigilosamente a oír la conferencia que brindaría Menem. Dos de ell*s se sentaron en la segunda fila de sillas, y González con una compañera, Eloise, en la última. Habían acordado que durante la conferencia González pediría la palabra y preguntaría por la personería jurídica de la CHA. Imaginaban que serían ignorados, y si esto se cumpliera se pararían en las sillas y a los gritos arrojarían al aire cientos de volantes denunciando al gobierno de Argentina.


Menem entró escoltado por sus guardaespaldas, entre los cuales González reconoció a uno que se había infiltrado la noche anterior en una reunión de ACT UP. Cuando Menem empezó a responder las preguntas, González levantó la mano y se impuso manteniéndose de pie mientras otra persona hacía uso de la palabra. La estrategia de Alfredo funcionó y de inmediato le permitieron hablar:


Soy de San Juan... se presentó mientras informaba que estaba radicado desde hacía 10 años en Estados Unidos.

Menem le preguntó: ¿de Puerto Rico?

No, de la frontera, al sur de La Rioja, su provincia, respondió González.


El activista sanjuanino continuó hablando con calma pese a que en ese momento recibió un golpe involuntario en su cara cuando un reconocido periodista radial de su provincia, Lucho Román, corrió hacia él para colocarle un teléfono cerca. El día anterior, Menem había realizado declaraciones en las que condenaba a Cuba por violaciones a los derechos humanos. González aprovechó entonces para recordarle que mientras él criticaba las políticas del gobierno de Castro, en Argentina se le negaba la personería jurídica a la Comunidad Homosexual Argentina. Pero para sorpresa del sanjuanino y de sus compañer*s allí presentes, Menem respondió con un eso está resuelto, mi amigo… Le quiero dar dos respuestas, una que ordené a mis funcionarios que la dependencia a la que corresponde otorgue la personería a los homosexuales. La otra es que ese es un problema ya superado en la Argentina [26]. Aunque Menem no había especificado qué tipo de conversaciones se estaban manteniendo para dar una solución al pedido por la personería, González sintió en ese momento que en sus charlas con la CHA de Buenos Aires no le habían contado toda la verdad. También se sorprendió que el presidente le contestara de forma positiva y tan rápidamente. Aun así, debido a esta irrupción de González, la conferencia que el gobierno argentino había concebido como una operación de prestigio terminó convirtiéndose en un debate acerca de la discriminación sexual en el país.


Alfredo González durante una protesta de ACT UP Américas, 1991. Fuente: Archivo personal de Sam Larson.

Al día siguiente, el diario argentino Clarín publicó en primera página el relato de este episodio en el que González era descripto como “rapado, con aritos y un abrigo gris”, cuando en realidad tenía puesta una campera de cuero negro, y no tenía aros. El hecho no tuvo repercusión dentro de ACT UP NY debido a que, según sostiene González, los “dejaron” hacer lo que hicieron porque la mayoría dentro de la agrupación eran blancos y no estaría bien visto si se opusieran a sus proyectos. Un par de años después, continúa González, les recordamos el rol que había tenido ACT UP NY en la historia del movimiento LGBT argentino. Pero sonrieron y se volvieron a olvidar.


Las campañas de denuncia en Estados Unidos contra las políticas de Menem no se detuvieron con estos incidentes. También instituciones y organismos como la Iglesia Metropolitana de California, la International Gay & Lesbian Human Rights Commission, America's Watch y ACT UP se encargaron de difundir información sobre Argentina entre las que se incluían fotos de los enfermos de sida encadenados a sus camas en el hospital Muñiz, [27] documentos sobre los asesinatos de homosexuales en Mendoza a manos de una brigada anti gay, y detalles sobre el asilo concedido por la Corte de Inmigración canadiense a tres argentinos, considerando que en sus ciudades de origen no había seguridad suficiente para los homosexuales [28]. A su regreso a la Argentina, el presidente Menem relataría el incidente con Alfredo González en el programa “Hora Clave” [29].


Fragmento del programa "Hora Clave", conducido por el periodista Mariano Grondona, en el que el presidente Carlos Saúl Menem relata el momento en que Alfredo González le reclamó por la personería jurídica de la CHA durante su conferencia la Universidad de Columbia. Noviembre de 1991. Fuente: Fondo Marcelo Ernesto Ferreyra. Programa de Memorias Políticas Feministas y Sexogenéricas, CeDInCI.



Finalmente, y en contraposición de las declaraciones del presidente, el 25 de noviembre de 1991 la Corte Suprema de Justicia, aunque en forma no unánime, confirmó los fallos denegatorios anteriores. En el rechazo a la presentación, el juez Antonio Boggiano fue el más explícito para expresar un pensamiento reaccionario: …La defensa pública de la homosexualidad compromete a la institución de la familia, …razón que permite descartar la adecuación al bien común de los objetivos estatutarios de la Comunidad…. Toda defensa social de la homosexualidad ofende la moral pública y el bien común, cuya tutela de la Constitución impone a los poderes constituidos, y de modo eminente a esta Corte, para garantizar la dignidad de la persona humana creada a imagen y semejanza de Dios". Por su parte, los ministros Fayt y Petracchi votaron en disidencia considerando inaceptable haber rechazado el pedido de la CHA “sin haber aportado prueba alguna” de que el ejercicio de los derechos de los homosexuales afecte concretamente los derechos de terceros o fuera contrario a los valores familiares tradicionales [30]. El fallo había sido redactado dos semanas antes pero su difusión fue demorada ante la gira del presidente Menem [31].


La CHA reaccionó de inmediato con una conferencia de prensa organizada en su sede y mediante un comunicado firmado por Mónica Santino y Rafael Freda como vocal y presidente de la asociación donde se afirmaba: es un retroceso de nuestra democracia pluralista, y oculta bajo retórica legal una voluntad discriminatoria que contrarresta toda declaración de que tal situación no exista. A partir de este fallo, los varones homosexuales y lesbianas pasamos a ser ciudadanos de segunda categoría, lo que combatiremos por todos los medios democráticos y pacíficos a nuestro alcance [32]. Más específicamente Rafael Freda se refirió a los fallos de cada uno de sus miembros destacando lo siguiente … El doctor Rodolfo Barra proclama que él no emite juicios de valor, pero por otro lado afirma que la homosexualidad es disvaliosa. Por su parte, el doctor Augusto Belluscio considera que no hay discriminación en el país, para enseguida aclarar que las personas de conducta sexual desviada no pueden ser equiparadas a los normales [33]. Los diputados Osvaldo Álvarez Guerrero, Rafael Pascual de la (UCR), Juan Pablo Cafiero, Carlos Álvarez (Grupo de los 8), Simón Lázara (socialista) y Alberto Aramouni (Democracia Popular) reclamaron la intervención del Poder Ejecutivo con un proyecto de declaración que elevaron ante la Cámara de Diputados [34]. Por otro lado, el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, Antonio Quarracino, a tono con su extrema homofobia expresó su satisfacción por el fallo de la Corte Suprema de Justicia desde su programa semanal “Claves para un mundo mejor”, emitido por el canal estatal Argentina Televisora Color [35].


Un mes después de ese fallo trascendió la noticia de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) había eliminado a la homosexualidad de su Código Internacional de Enfermedades [36]. Al día siguiente la CHA emitió un comunicado en el que rechazaba “los ofrecimientos del Poder Ejecutivo que sugerían otorgar la personería jurídica a cambio de modificaciones en sus objetivos”, y anticipó que recurriría al fallo de la Corte Suprema de Justicia en todas las instancias nacionales e internacionales que el marco jurídico y el estado de derecho ofrecía” [37].


Recorte de prensa que anuncia el logro tan ansiado por la Comunidad Homosexual Argentina. Diario "Clarín", 21 de mayo de 1992. Fuente: Fondo Marcelo Ernesto Ferreyra. Programa de Memorias Políticas Feministas y Sexogenéricas, CeDInCI.

Finalmente, tres meses más tarde y luego de ocho años de intensa lucha, el 19 de marzo de 1992, la Inspección General de Justicia (IGJ) por medio de la disposición número 164/92 otorgó la ansiada personería a la CHA [38]. Un mes antes la organización había recibido una cédula de la IGJ en la que se pedía algunos cambios en el texto de su estatuto, tras lo cual representantes de la organización solicitaron una audiencia con Ramón Miralles, interventor de la IGJ en ese momento. En esa reunión se logró un acuerdo sobre el punto de conflicto que estaba planteado en el segundo objetivo de la CHA sobre el que pesaba la duda de que la entidad alentara la promoción de la homosexualidad. La CHA aceptó que en el párrafo sobre “ámbitos de reflexión y estudios” se especifique que serán de carácter científico y se remplazó “problemática homosexual” por “problemática sexual”. Según Mónica Santino, co-presidenta de la CHA en aquel momento, el cambio no afectaba la esencia de los objetivos de la organización que siempre se había definido como un organismo de derechos humanos que trabaja en sexualidad. Por otro lado, el Gobierno sabía que a fin de ese mes la CHA planeaba presentar una apelación ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos [39].


Mónica Santino expresó …Para la CHA la personería significa sobre todo salir de las sombras y ‘llamar las cosas por su nombre’… lo que no implica que la discriminación hacia los homosexuales haya llegado a su fin. Cuando esto suceda habrá llegado el momento de cerrar las puertas de la Comunidad Homosexual Argentina [40].




Notas al pie

[1] Luego de la CHA, en abril de 1993, la Sociedad de integración gay lésbica (SIGLA), obtuvo su personería jurídica siendo la segunda organización de lucha por los derechos de las minorías sexuales, al mismo tiempo “La Fulana” fue la primera organización de lesbianas en obtenerla en 1998. La Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (ALITT) obtuvo su personería en 2006, luego de un proceso de judicialización que se había iniciado en 2003. La Asociación de Travestis Unidas de Córdoba (ATUC) fue la primera organización activista exclusivamente de travestis en obtener este reconocimiento legal en octubre de 2004. Las trabajadoras sexuales de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina de la Central de los Trabajadores Argentinos (AMMAR-CTA) obtuvieron su personería jurídica en noviembre de 2006. [2] SHOCK No 16, 27 de octubre de 1983 - Se Unen los Homosexuales Argentinos – Homosexuales argentinos luchan por su liberación. El MGL estaba integrado por el grupo 10 de Septiembre (luego Grupo de Acción Gay -GAG), el Grupo Federativo Gay (GFG), entre otros. [3] El comunicado fundacional de la CHA con el título “AHORA… NOSOTROS”, del 16 de abril de 1984, menciona que la organización nace como “respuesta unificada y por voto de los militantes homosexuales pertenecientes a las distintas agrupaciones como: F.L.H., M.G.L., M. 10 de Septiembre, Grupo Venezuela, Asociación Gay de Bs As, y activistas independientes” que conforman una comisión directiva provisoria. [4] Vamos a Andar N 2, octubre de 1986 – Historia de la CHA. [5] Este comentario y las diferencias en los nombres y la cantidad de grupos fundantes que aparecen en los diversos escritos fundacionales y relatos históricos dan cuenta de la fugacidad y fragilidad de la conformación de los grupos en ese primer momento, también pueden ponderarse algunos errores (nótese la diferencia entre 10 y 11 de septiembre en dos diferentes documentos). [6] Diferentes No 8, febrero de 1985 – Comunidad Homosexual Argentina, un movimiento que crece, por Maria No. [7] Ibíd. [8] Postdata – Boletín del Grupo Federativo Gay No. 2; septiembre de 1984 – Sobre la Comunidad Homosexual Argentina. [9] El Porteño No. 105, septiembre 1990 - Comunidad Homosexual Argentina. Los Homosexuales en la Hoguera, Vamos a Andar No. 17, septiembre de 1990 – Editorial. [10] Boletín de la CHA No. 10, diciembre de 1985 – Reportaje al Presidente de la CHA. [11] Nótese la diferencia en número entre las 3 personas que aportaron sus datos para la constitución de la Asociación Civil y las 35 que brindaron sus datos para la solicitud de la Personería Jurídica. [12] En la CHA se tenía muy en cuenta el antecedente de violenta exposición pública del 12 de febrero de 1975, cuando otra revista de extrema derecha “El Caudillo” publicaba un panfleto titulado “Acabar con los homosexuales”. Ahí proponía crear brigadas callejeras para dar “caza a estos sujetos vestidos de mujer” y “encerrarlos y matarlos”, nombrando abiertamente al Frente de liberación homosexual F.L.H (Referencia: Panfleto de la revista “El Caudillo” 12 de febrero de 1975 – Lo verdadero y lo falso. Acabar con los homosexuales) [13] El artículo se publicó el 11 de septiembre de 1990. Para más información sobre las sublevaciones de los Carapintada ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Carapintadas [14] UNICA EDICIÓN, 11 de septiembre de 1990 - Comunidad Homosexual apela a la más alta instancia para su legalización. [15] Página 12, 22 de agosto de 1990 - Niegan Personeria a la Comunidad Homosexual La moral de las sombras. [16] Vamos a Andar Nueva Edición No. 0, mayo de 1992 – Personería Jurídica = 00164/92. [17] https://www.argentina.gob.ar/justicia/igj/institucional [18] Diario Popular, 30 de octubre de 1991 - Ratificarían negativa de personería jurídica para los homosexuales, Crónica, 31 de octubre de 1991 - Suavecitos sin personería jurídica. [19] Testimonio de Marcelo Reiseman, testigo presencial de la asamblea de la CHA donde se debatió el tema. [20] Orgullo Marica Conversaciones con César Cigliutti; Facu Soto, Prometeo Libros 2022. [21] Página 12, 17 de noviembre de 1991 - Un guiño a la CHA. [22] Horacio Verbitsky, “Hacer la Corte: La construcción de un poder absoluto sin justicia ni control, pag 311- 312, Buenos Aires, Planeta, 1993 [23] La IGLHRC, en español “Comisión Internacional Gay y Lesbiana de Derechos Humanos” es una organización no gubernamental (ONG) de ámbito internacional que lucha contra las violaciones de los derechos humanos de lesbianas, gays, bisexuales, personas transgéneros y personas portadoras del virus HIV/SIDA. Fue fundada en 1990 en San Francisco, recibiendo reconocimiento oficial de organización sin fines de lucro en 1991. En 2015, en su 25 aniversario, la organización cambió su nombre a OutRight Action International. Actualmente sus oficinas se encuentran en la Ciudad de Nueva York. https://outrightinternational.org/ [24] Entrevista a Enrique Asís por Juan Queiroz. 27 de abril 2022. [25] Crónica, 6 de febrero de 1991 - Protesta de gays Argentinos en EEUU. [26] Clarín, 20 de noviembre de 1991 - Un tema fuera de Programa. La Prensa, 20 de noviembre de 1991 - Regreso de Menem. [27] Diario El País de España, 11 de Octubre 1991 - Carlos Menem, protagonista de la primera campaña contra el sida en Argentina. [28] Clarín, 13 de enero de 1992 – Asilaron en Canadá a un homosexual que se considera perseguido. [29] Página 12, 21 de noviembre de 1991 - La CHA en tiempo de espera. [30] Ámbito Financiero, 26 de noviembre de 1991 - Confirmó la corte rechazo a personería de liga “gay”, Clarín, 26 de noviembre de 1991 - La Corte negó personería jurídica a los homosexuales, [31] Crónica, 26 de noviembre de 1991 - Gays y Lesbianas somos ciudadanos de Segunda - La Corte Suprema Rechazó el Pedido de Personería Jurídica de la CHA, La Nación, 26 de noviembre de 1991 - La CHA tiene todo permitido menos…, Página 12, 26 de noviembre de 1991 - Con el sexo en el ropero La Corte Suprema denegó la personería a la Comunidad Homosexual Argentina, Financial Times, 3 de diciembre de 1991 - Gay rights campaign makes little headway. [32] Ibíd. [33] Clarín, 26 de noviembre de 1991 – Corte suprema negó personería jurídica a la comunidad homosexual. [34] Clarín, 27 de noviembre de 1991 - Dicen que los homosexuales tienen derechos garantizados – CHA: diputados reclaman el reconocimiento. [35] Clarín, 8 de diciembre de 1991 - Duro ataque de Quarracino a la homosexualidad, Página 12, 8 de diciembre de 1991 – Animalidad. [36] Página 12, 18 de diciembre de 1991 - Para la OMS la homosexualidad no es una enfermedad clínica. [37] Página 12, 19 de diciembre de 1991 – CHA - Apelaciones en marcha. [38] 6ta EXTRA, 20 de marzo de 1992 - La CHA logró la personería; Crónica, 21 de marzo de 1992 - Homos satisfechos tienen personería; Crónica, 20 de marzo de 1992 - Otorgan personería a los Gay; Argentinisches Tageblatt, 21 de marzo de 1992 - Personería Jurídica CHA; Buenos Aires Herald, 21 de marzo de 1992 - CHA gets Legal Status; [39] Clarín, 21 de marzo de 1992 - Obtuvo su personería jurídica la Comunidad Homosexual Argentina, Diario Popular, 21 de marzo de 1992 - Otorgan Personería Jurídica a los Homosexuales Argentinos; La Nación, 21 de marzo de 1992 - La CHA ya es una persona jurídica; La Prensa, 21 de marzo de 1992 - Personería Jurídica a grupo homosexual; Página 12, 21 de marzo de 1992 - Dentro de la ley todo; FLASH, 27 de marzo de 1992 - La CHA tiene personería. [40] Ibíd.



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Cómo citar este trabajo


Ferreyra, Marcelo Ernesto y Reiseman, Marcelo. Una lucha gay lésbica global. La larga saga de la personería jurídica de la CHA

Moléculas Malucas, julio de 2022.

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